Hay un indefinible y misterioso Poder que lo llena todo. Yo lo siento, aunque no lo veo. Este Poder invisible se hace sentir por sí mismo y, sin embargo, se resiste a toda demostración, porque es totalmente diferente de lo que percibo a través de mis sentidos. Este Poder trasciende los sentido.
Percibo débilmente que, mientras todo a mi alrededor cambia de continuo e incluso muere, en todo este cambio subyace un Poder vivo que es inmutable, que lo mantiene todo unido, que crea, disuelve y re-crea. Es Poder o Espíritu que a todo da vida es Dios.
Dios es la fuerza. Es la esencia de la vida. Es la conciencia pura y sin mancha. Es eterno. Y, sin embargo, por extraño que pueda parecer, no todas las personas son capaces de beneficiarse de su presencia viva y omnipresente ni de refugiarse en ella.
La electricidad es una fuerza muy poderosa. Pero no todas las personas pueden beneficiarse de ella. Sólo puede ser producida si se siguen ciertas leyes. Es una fuerza sin vida. El ser humano puede utilizarla si se esfuerza mucho, hasta conseguir el conocimiento de sus leyes. Así mismo, la fuerza viva que llamamos "Dios" puede ser encontrada si conocemos y seguimos su ley, que nos lleva a descubrir su presencia en nosotros.
Dios es un Poder invisible que reside dentro de nosotros. Hay muchos poderes que están ocultos en nuestro interior, y los descubrimos si nos esforzamos constantemente. Del mismo modo, podemos encontrar este supremo Poder si buscamos diligentemente con la firme determinación de encontrarlo.
Mi Dios no reside en las alturas. Hay que percibirlo en la tierra. Está aquí, dentro de ti y dentro de mí. Es omnipotente y omnipresente. No necesitamos pensar que está fuera de este mundo. Si podemos cumplir nuestro deber aquí, lo demás se resolverá por sí mismo.
(Mohandas Gandhi)
No hay comentarios:
Publicar un comentario