Mira, y no podrás verlo.
Escucha, y no podrás oírlo.
Extiende tu mano, y no podrás asirlo.
Arriba, no es brillante.
Abajo, no es oscuro.
Sin fisuras, innombrable,
retorna siempre al reino de la nada.
Forma que incluye toda forma,
imagen sin ninguna imagen, sutil más allá de todo concepto.
Acércate y no hallarás un comienzo;
síguelo y no hallarás un final.
No puedes conocerlo, pero puedes serlo
aséntandote en tu propia vida.
Simplemente date cuenta de tu origen;
ésta es la esencia de la sabiduría. (Lao Tzu)










